Los rostros andinos de la muerte. Las ñatitas de mi vida, obra del antropólogo y museólogo Milton Eyzaguirre Morales, examina, principalmente en los Andes bolivianos, lo referido a la muerte y a los cráneos de los muertos, llamados popularmente “ñatitas”. La historia de las ñatitas, desde la mirada etnográfica, histórica y arqueológica del autor, surge desde un proceso generado en más de cuatro siglos, a partir de dos lógicas religiosas distintas: la católica y la andina. No obstante, los ritos y otras actividades relacionadas con ellas fueron invisibles a los “ojos urbanos” hasta aproximadamente 1995.

La trama tejida por Eyzaguirre parte de las ideas acerca de los cráneos en el pasado arqueológico, del culto a los muertos durante la Colonia, de la continuación de esas prácticas desde el siglo XX hasta la actualidad, de la interpretación de textos tanto sobre la relación entre cuerpo y cabeza como de las distintas almas según diferentes concepciones, y del signi cado de las ñatitas en la religiosidad andina, cuestionando las divisiones taxativas que se suele encontrar en la literatura. El valor de su trabajo está dado centralmente porque el estudio de los cultos no ortodoxos de la “religión andina” recibe poca atención en el entorno académico y, en general, tiene relevancia solamente en el ámbito de la arqueología, así como por la sistematicidad y el carácter comparativo que el autor sigue al presentar esta temática y la ritualidad que la envuelve, mantenida en la clandestinidad por largo tiempo.