Bolivia y la Biblioteca del Bicentenario

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Farit L. Rojas Tudela.

La Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB) reúne las 200 obras más importantes y representativas del pensamiento boliviano. Con un abanico de temáticas que van desde los estudios antropológicos y sociológicos, a la historia y las artes, la BBB es el proyecto editorial más importante que hubiera encarado el Estado boliviano hasta la fecha, pues se trata de publicar un promedio de una veintena de libros por año, para llegar al 2025 (el bicentenario boliviano) con la totalidad de la Biblioteca publicada.

El catálogo de la BBB fue definido por más de 30 intelectuales tanto bolivianos como extranjeros que trabajaron en base a un amplio catálogo de más de 1000 obras. Como toda selección, como toda lista, será siempre incompleta y para muchos arbitraria, sin embargo cualquier selección lo es. Pero el catálogo de la BBB es mucho más. Se tendrán a la mano clásicos como Oprimidos pero no vencidos de Silvia Rivera, obras agotadas en librerías y a veces inencontrables como el Katarismo de Javier Hurtado. En la lista vemos nombres  y obras de Hans van den Berg, Pilar García, Edmundo Paz Soldán, Rossana Barragán, Maria Luisa Soux, Teresa Gisbert, Ricardo Jaimes Freyre, Jaime Saenz, Domitila Chungara, Blanca Wiethüchter, Adela Zamudio, Hilda Mundy, René Zavaleta Mercado, Marta Irurozqui, María Eugenia del Valle, Alison Speeding, Yolanda Bedregal entre otras y otros pensadores bolivianos y extranjeros que han escrito, de alguna manera, sobre Bolivia.

Las primeras obras publicadas han sido: 1) Antología de documentos fundamentales de la historia de Bolivia; 2) Antología de la literatura infantil de Bolivia; 3) Estado y Ayllu de Tristan Platt y 4) El Katarismo de Javier Hurtado. Y durante el mes de agosto se publicarán 5) El Macizo Andino + el factor geográfico de la nación boliviana de Jaime Mendoza; 6) Juan de la Rosa de Nataniel Aguirre; 7) Nacionalismo y Coloniaje de Carlos Montenegro, y se viene más hasta fin de año.

Algunas reseñas de libros de la BBB

Antología de documentos fundamentales de la historia de Bolivia de José Roberto Arce

El Comité Asesor de la Antología estuvo compuesto por Carlos D. Mesa, Mariano Baptista Gumucio y Rossana Barragán, quienes recibieron la propuesta de antología del historiador José Roberto Arze. La colección de documentos históricos constituye una de las mejores selecciones de materiales históricos para una historia política, social  y jurídica de Bolivia.

La Antología presenta textos como el Decreto de 13 de agosto de 1825 que para muchos constitucionalistas se trata de la primera Constitución escrita de Bolivia, mucho antes de la Constitución ofrecida por Bolívar. Referido Decreto de 13 de agosto divide el ejercicio del poder en tres órganos: ejecutivo, legislativo y judicial y establece la forma republicana para Bolivia.  La Antología presenta también una selección de las partes más importantes de la Constitución bolivariana de 19 de noviembre de 1826, las promulgaciones de los Códigos Civil y de Procederes de 1831, la Reforma Constitucional de 1906 que establece la libertad de cultos, muy pocas veces mencionada por los constitucionalistas; la Ley del divorcio de 1932, una selección de textos de la primera Constitución Social boliviana de 1938, el Decreto de 21 de julio de 1952 que instaura el voto universal en Bolivia, así como todos los textos o por lo menos los más importantes de la revolución de 1952: nacionalización de las minas, reforma agraria, reforma educativa; y con ello recién estamos en las primeras 500 páginas de un volumen que trae 810.

Como toda antología es posible que no traiga todos los documentos de la historia de Bolivia, pero no se puede negar que trae en parte una selección de los más importantes. Siempre es posible realizar un segundo volumen con las ausencias, sin embargo estas ausencias no hubieran sido posibles sin la existencia de esta antología.

Estado y allyu de Tristan Platt

La reedición del CIS y la BBB del libro “Estado Boliviano y Ayllu Andino” del antropólogo inglés Tristan Platt, cuenta con un excelente prólogo de Silvia Rivera que no sólo otorga información sobre las circunstancias de redacción del texto sino que brinda datos sobre la reconstitución de los ayllus en los años posteriores a la publicación de la primera edición del libro de Platt, específicamente sobre la importancia de textos como éste para la organización de las primeras asociaciones de Ayllus y la creación del CONAMAQ.

El libro de Platt hace un recorrido por la historia de la relaciones entre Estado y Ayllu, desde los pactos de reciprocidad de origen colonial mediante los cuales las comunidades indígenas pagaban un tributo y a cambio el régimen reconocía a las autoridades tradicionales de los ayllus, sus jurisdicciones y el manejo autónomo de la tenencia de la tierra, hasta la reforma agraria de 1953 y sus efectos.

El libro nos permite comprender que si bien Bolívar había abolido el tributo indígena, la medida no duro más de un año, en 1826 se restituyó el tributo indígena y en 1842 mediante la figura de la “enfiteusis” los indígenas pasaron a ser una suerte de inquilinos de la tierra. En 1874 se promulgó la ley de ex vinculación que cambió el régimen de tenencia de tierras y por ello Platt la denomina la primera reforma agraria. Mediante esta ley se elimina el reconocimiento de mallkus, curacas y caciques como autoridades, y se obliga a las comunidades indígenas a que busquen un apoderado que gestione sus intereses en la ciudad. Los apoderados engañan a las comunidades y se producen una serie de resistencias y movilizaciones entre 1899 y 1921.

La libro finaliza con la llamada segunda reforma agraria, la de 1953 motivada por la Revolución Nacional, que si bien determina que las propiedades indígenas son propietarias privadas de la tierra que poseen (Art. 57 del Decreto 3464 de Reforma Agraria de 2 de agosto de 1953), condiciona la restitución de éstas a una reglamentación especial (Art. 42 del referido Decreto). En 1954 la reglamentación especial privilegia a los pequeños propietarios y al solar campesino, de esta manera la restitución sólo procede ante la asimilación de tierras de grandes terratenientes. Platt nos muestra las maneras en las que los ayllus y las comunidades indígenas tuvieron que resistir frente a un Estado sordo y ciego respecto a una parte mayoritaria de su población.

El Katarismo de Javier Hurtado

La reedición del CIS y la BBB del libro “El Katarismo” del sociólogo boliviano Javier Hurtado, cuenta con un estudio introductorio de Esteban Ticona que no solo otorga información sobre el autor y sobre las circunstancias de redacción del texto, una tesis que Hurtado presentó para obtener el grado de Doctor en Sociología Rural en la Universidad Libre de Berlín, sino que sitúa el contexto y el impacto de la obra cuando fue publicada por primera vez en 1986 por Hisbol.

El libro de Hurtado es una lectura del movimiento campesino entre los años 1960 y 1983, a partir de las voces de sus protagonistas, especialmente las de Jenaro Flores y Raymundo Tambo, que guían en parte el desarrollo del texto. Como el mismo autor lo señala el “katarismo fue producto de múltiples procesos sociales combinados: la Revolución de 1952, la Reforma Agraria, la supervivencia de las comunidades originarias en la zona de Aroma y la reivindicación de la cultura e historia aymaras por parte de una élite intelectual aymara que impulsó la recuperación de su propia identidad” (página 71). Para Hurtado el katarismo tuvo un objetivo concreto: luchar contra el pacto militar-campesino y sus dirigentes, por ello su carácter era anti-dictatorial. En este sentido en el epílogo del libro señala “la crisis del katarismo está marcada fundamentalmente por lo que vamos a llamar un cambio de contexto” (página 251), esto significa el fin de la dictadura, el acceso al poder de la UDP y la necesidad del katarismo de renovar su programa y su discurso. La nueva discursividad del katarismo post 1983, con la que finaliza Hurtado el libro, es la reivindicación de la identidad étnica y cultural, la participación campesina en organismos estatales y la cogestión de mineros y campesinos.

Es interesante señalar que, en la narración de Hurtado, el movimiento katarista reconstruye la figura del Tupaj Katari, pero no sólo como figura histórica, sino como símbolo político presente y con la potencialidad de irrumpir en la política contemporánea. Cabe destacar que en la primera edición de 1986, la tapa del libro de Hurtado mostraba la estatua de Katari en la plaza de Ayo-Ayo, localidad emblemática para Katari, rodeado por un conglomerado de gente atenta a la lectura de una proclama. Hurtado nos permite comprender, de esta manera, la presencia política indígena-campesina en la década de los años 90 y la irrupción de las movilizaciones a partir del año 2000, pese a que el libro, por cuestiones obvias, no abarque estos años.

Lo que se viene

Ya están listos para ser presentados en estos días Juan de la Rosa, una de las novelas más emblemáticas de la literatura latinoamericana del siglo XIX, también se presentan los textos nacionalismo y coloniaje de Carlos Montenegro y el Macizo de Jaime Mendoza. Están también entre los próximos en presentarse la obra reunida de Hilda Mundy que será un acontecimiento para el campo de las letras.

La BBB no para, y pronto tendremos nuevos textos publicados de esta lista de 200 obras esenciales del pensamiento boliviano.

Bolivia va encaminada a celebrar los 200 años de su independencia el 2025, mientras tanto para este aniversario vale la presentación de todas estas obras de la BBB que retratan de distintas maneras a nuestro país.


Farit L. Rojas Tudela es director del Centro de Investigaciones Sociales de la Vicepresidencia.
Artículo publicado en el semanario La Época

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