Introducción (Fragmento)

El objetivo de este volumen es presentar la historia de las izquierdas bolivianas entre las décadas de 1920 y 1930 del siglo xx a través de una selección de documentos inéditos –o, en algunos casos, de difícil acceso– producidos en esos años, junto a un conjunto de estudios que facilitan su lectura. Las ideas comunistas encontraron en Bolivia un suelo propicio. Para Eric Hobsbawm, el siglo xx era esencialmente un siglo de contraposición entre comunismo y capitalismo y el comunismo en su versión soviética era una tendencia que selló las peculiaridades de todo este período. El historiador británico subrayó que la relación entre el “partido de vanguardia” y las grandes revoluciones para las cuales había sido creado y que, ocasionalmente, conseguía realizar no estaba clara, aunque era patente que el modelo se había impuesto después de haberse producido una revolución triunfante en Rusia o durante las guerras. En efecto, los partidos leninistas consistían esencialmente en élites (vanguardias) de líderes o, más bien, antes de que triunfaran las revoluciones, en “contra élites”.

Metodológicamente, para el análisis del movimiento comunista en la primera mitad del siglo XX es aceptable la idea de la “comunidad imaginada”, propuesta en la obra ya clásica de Benedict Anderson. Los comunistas de diferentes países, con todas las diferencias existentes entre ellos, se identificaban con una “hermandad horizontal”, como una “comunidad imaginada”. La consciencia de pertenecer a esta comunidad, a esta hermandad, justificaba, para miles de personas, enormes sacrificios personales, su fe en su razón y rectitud, la ausencia de dudas acerca de la lucha inquebrantable contra el enemigo hasta su exterminio y la determinación del sacrificio de su propia vida.