El ‘partido socialista máximo’, 1926

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Andrey Schechkov

200 años de Marx. El socialismo llegó con cierto retraso a Bolivia a través de los países vecinos, sobre todo Argentina y Chile.

El socialismo del siglo XX llega a Bolivia con cierto retraso y lo hace a través de los países vecinos, sobre todo Argentina y Chile como, con razón, indica Irma Lorini en su estudio del tema, “los fenómenos de reproducción de las ideas en Argentina y Chile son fundamentales para analizar la primera época del socialismo ‘embrionario’ boliviano”.

En enero de 1927, en Sucre, se forma un numeroso grupo que se constituye en Partido Socialista (PS), en cuya cabeza están nuevos líderes: Gustavo Navarro (conocido como Tristán Marof), Abraham Valdez, Rómulo Chumacero y Rafael Reyeros, entre otros. En su informe a la Internacional Comunista, Carlos Mendoza Mamani lo llama “Partido Socialista Máximo”. Realmente, es el primer grupo socialista de nuevo cuño que marca la historia moderna del socialismo boliviano. El PS de Sucre se apoyaba en la Escuela Ferrer de educación popular mantenida por Chumacero. El partido contó con el apoyo de la FOT (Federación Obrera del Trabajo) de Sucre, en cuya sede los socialistas realizaban sus reuniones, y tuvo cierta influencia entre los estudiantes, en el seno de cuya Federación intervenían Marof y Valdez con conferencias sobre temas sociales. En abril de 1927, los socialistas de Sucre preparaban una convención de indígenas (no sabemos si consiguieron reunirla).

En las elecciones al Congreso de ese mismo año, el nombre de Roberto Hinojosa figura en la lista del Partido Socialista junto a Loza, Marof y Moisés L. Dick Ampuero.

Marof era inspirador y teórico del PS. En la doctrina proclamada por el partido se declara que: “[El socialismo] transformará la sociedad actual mediante la comunidad de los medios de producción, regresarán los bienes a la colectividad, no existirá la propiedad; todos tendrán un trabajo proporcionado a sus aptitudes. Amaos los unos a los otros, trabajar para vivir. Con estas bases se creará la república obrera boliviana de la misma manera que todas las de Sudamérica”.

El PS editó un periódico de importancia regional, El Socialista, que en su primer número sostuvo:

“El socialismo es una necesidad urgente en Bolivia […] El socialismo en Bolivia, compuesto de elementos trabajadores, es el inicio que puede salvar al país de la pobreza actual, organizando la clase trabajadora, haciéndo[la]consciente, enseñándola a luchar contra los burgueses o semiburgueses del país, y destrozando el privilegio. Que se comprenda bien: el socialismo es lucha de clases”.

El PS declaró el apoyo a la Revolución Rusa, pero rechazó al régimen de la URSS [Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas]; se autoproclamó el partido de la clase obrera y adversario tanto de los partidos tradicionales como de los nuevos, entre ellos el Nacionalista, fundado por el presidente Hernando Siles. Según el investigador Huáscar Rodríguez García, la visión del socialismo y del proletariado de los socialistas sucrenses era muy amplia y muy cercana a la del anarquismo. Rómulo Chumacero escribió en febrero de 1927, en una carta a Luis Cusicanqui: “Este [partido]es antiparlamentario y apolítico. Si hemos dado el nombre de un partido, no es con el interés de hacer surgir candidaturas, es únicamente con el de despistar a la burguesía, porque éste tiene principios enteramente libertarios”.

Marof se impuso la tarea de expandir la influencia del nuevo partido a todo el país. Inclusive en Tarabuco fue creado un grupo socialista, afiliado al Partido de Sucre. En abril de 1927, Marof, Chumacero y Víctor Vargas fueron a presentar el PS al Congreso Obrero en Oruro. En el camino desplegaron actividades en Potosí, dictaron conferencias y organizaron reuniones. La iniciativa de expandir el partido a otras regiones logró la fundación de un partido socialista en Potosí, pero fracasó en Oruro. Paralelamente, Enrique Loza formó un grupo en Uyuni, que también se denominó Partido Socialista. En agosto de 1927, Loza es elegido diputado de la provincia de Porco por ese grupo. Tras el fracaso en Oruro, Marof pasó a La Paz, donde consiguió organizar un grupo de estudiantes e intelectuales que apoyaron las ideas del Partido Socialista, aunque con poco éxito entre los obreros y sindicatos locales. En 1927, el gobierno acusó a Marof y a un tal “Consejo de los 10” —líderes sindicales y miembros del Partido Laborista, fachada legal de un grupo comunista— de estar implicados en un complot antigubernamental. Por ese tiempo se desarrollaba una fuerte rebelión indígena en Chayanta. Marof fue arrestado y confinado en Apolo, de donde se fugó a Perú para continuar su viaje hasta México. Su partido —ni en Sucre ni en Potosí— logró sobrevivir a este golpe represivo.


Andrey Schechkov es historiador
El texto es un fragmento del libro Historia de las izquierdas bolivianas 1920-1940, editado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS)
Publicado en la sección Animal Político de La Razón. El ‘partido socialista máximo’, 1926 (Mayo. 16, 2018)

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